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Nuestra historia

 

Más que un hotel, una historia que contar...


Entrar en el Boutique Hotel Can Pocoví supone un viaje en el tiempo. Esta casa con legado
incalculable, fue construida en 1902 por mallorquines, quienes se encargaron de plasmar la esencia
de sus raíces en cada rincón del inmueble. Posteriormente, fue adquirida por la familia Pocoví
quienes la habitaron durante muchos años. Fue una casa emblemática en Sant Llorenç des
Cardassar, ya que Bárbara Ferrer Pocoví era la directora de la escuela y su esposo Jordi Pont Salas el
practicante del pueblo. Por la recepción del hogar pasaron cientos de “Llorencins” para vacunarse,
suministrarse medicamentos y para visitar a la directora del colegio y agradecerle su labor
institucional con obsequios tradicionales.


Esta casa siempre ha destacado entre las demás por las inconfundibles persianas amarillas que
resaltan su fachada y por el jardín interior que es el único de todo el pueblo y se mantiene intacto
con el paso del tiempo.


La atmósfera familiar de la casa exigía compartir esa calma, calidez y tradición que la caracteriza y
fue reformada para convertirse en el primer Boutique Hotel con piscina voladiza en Sant Llorrenç
des Cardassar
.


Actualmente, la casa mantiene su estilo y materiales iniciales y la reforma ha sido todo un reto por la
dificultad que lleva conservar los elementos antiguos.


La terraza y el voladizo de la piscina son ahora los elementos que más destacan y han sido un desafío
arquitectónico. Para ello, se ha levantado el mosaico hidráulico para albergar una estructura de más
de 40 m2 de hormigón armado subterránea sobre la que se asientan los pilares de acero que
refuerzan la parte superior donde se apoya la piscina.


Esta emblemática vivienda, construida con historia y sentimiento, abre sus puertas en el 2020 con el
espíritu renovado para brindar a sus clientes una experiencia única que solo la auténtica Mallorca
puede dar.